De vuelta…

Ya de regreso en El Puerto y con algo más de tiempo antes del inicio del nuevo curso, llega el momento de compartir la increíble experiencia pedagógica vivida gracias a la oportunidad brindada por el Programa Erasmus +

De entre los magníficos cursos realizados durante las cinco Movilidades, el que incluía Talleres en Metodología AICLE (Aprendizaje Integrado de Contenidos y Lenguas Extranjeras) ha aportado, por su propia naturaleza, una gran cantidad de material que sin duda será de gran utilidad para el IES Pintor Juan Lara y, por qué no, para todas las personas interesadas.

Habría que puntualizar que los materiales, sitios web, vídeos de YouTube, Apps, …recopilados están en inglés. Sin embargo, muchas de las actividades son fácilmente adaptables al castellano y podrían ser útiles para todo tipo de alumnado, tanto de Programas Bilingües como no bilingües, para grupos de apoyo o refuerzos, PMAR,…

Desde aquí un sincero agradecimiento a la Dr Diana Hicks, centrada en el ámbito de las Humanidades, y a Graham Workman, más enfocado a Ciencias y Matemáticas, por su saber hacer, sus grandes ideas y sus materiales. Si alguien tiene la oportunidad de participar en un curso impartido por alguna de estas eminencias en su campo, que no lo dude un instante: la satisfacción y el aprendizaje están más que asegurados.


                  

    

An introduction to CLIL Methodology 

Graham Workman

 

Diana Hicks

Notting Hill, South Kensington y la huella del incendio en Grenfell

Pasear por Portobello Road, Notting Hill y South Kensington es hacer un poquito el guiri, lo cual, de vez en cuando tampoco está mal. Mirar los puestos del mercadillo y las tiendas, tomar algo de comida a pie de calle o sentado en una recóndita y arbolada plaza, como fue mi caso. Todo eso está bien, sin embargo, creo que hemos de observar el mundo con ojos más avezados que los del simple turista. Tenemos que rascar la superficie y llegar a capas más profundas.

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Estamos paseando por uno de los barrios económicamente más solventes de todo Londres, pero muy cerca, sin alejarnos casi podemos ver la torre Grenfell carbonizada, la misma que ardió el pasado 14 de junio dejando al menos 79 muertos.

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En el centro, el esqueleto de Grenfell tower

Los ciudadanos del barrio ven cada día, a poca distancia el esqueleto carbonizado de la torre y es posible ver en farolas y ventanas carteles demandando justicia o la verdad sobre lo acontecido en el edificio. Otros, sencillamente, apuntan a la primera ministra Theresa May como una ladrona o una mentirosa y, para ello, la comparan en vileza con la otrora premier británica Margaret Thatcher.

 

Alguno de su vecinos históricos sabían de sobra de la mezquindad e hipocresía de los políticos, especialmente George Orwell, autor de 1984, Rebelión en la granja u Homenaje a Cataluña y que vivió en este barrio.

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Un paseo agradable y un ratito de portarse como un guiri (informado y curioso) para despejarme después de la clase de hoy.

Tenía curiosidad por ver un monumento construido en Green Park hace cinco años en memoria de los más de 55.000 pilotos, artilleros, bombarderos y navegantes de las tripulaciones de la RAF muertos en misiones de bombardeo sobre Alemania y la Europa ocupada.

Hay en este país una cierta actividad pedagógica en la edificación de monumentos y memoriales y eso es de agradecer; no sólo por parte de aquellos que, de un modo u otro puedan estar relacionados con el homenajeado, sino por todos aquellos a los que nos gusta obtener información clara de qué es lo que se trata de homenajear allí.

En el momento de la edificación de dicho monumento había pasado ya 62 años desde el final de la II Guerra Mundial y estos hombres, de muchísimas nacionalidades, cuya media de edad oscilaba entre los 19 (incluso 16) y los 25 años, no tenían un monumento que los recordase. En cambio, su jefe, Arthur T. Butcher o Bomber Harris, aquel que los mandó a morir sin ninguna clase de escrúpulos sí tiene una estatua desde bastantes décadas atrás.

 

 

 

Big Ben afónico hasta 2021

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Hoy, a las 12, se ha quedado afónico (no mudo) el Big Ben. Su voz permanecerá en silencio hasta 2021; su restauración así lo exige. Los que tengáis previsto oírlo en vuestro viaje a Londres sabed que no volverá a sonar en un período de 4 años. Me recuerda a ese momento de la película War horse en que estalla la Gran Guerra y un motorista llega al pueblo del protagonista y advierte que las campanas sonarán ese día por última vez y no lo volverán a hacer hasta concluir la guerra. No sabía aún nadie en ese momento que ese espacio de tiempo sería de cuatro años

Sunday afternoon

Save me, save me, save me from this squeeze.
I got a big fat mama trying to break me.
And I love to live so pleasantly,
Live this life of luxury,
Lazing on a sunny afternoon.
In the summertime
In the summertime
In the summertime

Lo decían The Kinks en esta canción de finales de los 60s: “Lazing on a sunny afternoon”. Aunque, en realidad, ha habido poco laziness. Desde Camden hasta la Tate Britain y ver el edificio del MI6 al otro lado del Vauxhall Bridge. Después de empacharnos de Turner, Bacon, Moore, Lawrence y otros artistas británicos , paseo hasta Covent Garden Market, pasando por el edificio del Parlamento y después por Trafalgar Square. Para acabar por la tarde en el tube (metro) hasta Knightsbridge (sí, por supuesto, al topicazo de Harrod’s ¡cómo no!), South Kensington, Brompton Oratory (iglesia católica neo barroca de visita muy recomendable)y que da título a una canción de mi muy admirado Nick Cave:

Up those stone steps I climb
Hail this joyful day’s return
Into its great shadowed vault I go
Hail the Pentecostal morn
The reading is from Luke 24
Where Christ returns to his loved ones
I look at the stone apostles
Think that it’s alright for some
And I wish that I was made of stone
So that I would not have to see
A beauty impossible to define
A beauty impossible to believe
A beauty impossible to endure
The blood imparted in little sips
The smell of you still on my hands
As I bring the cup up to my lips
No God up in the sky
No devil beneath the sea
Could do the job that you did, baby
Of bringing me to my knees
Outside I sit on the stone steps
With nothing much to do
Forlorn and exhausted, baby
By the absence of you

Para acabar en la residencia en la que me alojo, escuchando ambas canciones (y otras más) mientras escribo estas líneas. Como puede verse, un domingo poco o casi nada lazy.

Londres desde las alturas

Este blog está teniendo repercusiones casi inmediatas. Una de las más afortunadas tuvo lugar hace un para de días. Un antiguo compañero, al leer algunos de los post supo que estaba en Londres y, casi de inmediato, me sugirió subir al Sky garden del edificio 20 Fenchurch Street, más conocido como el walky talky. Ayer mismo, en el tren de vuelta de Cambridge tratamos de conseguir una reserva para subir. Advertencia: es gratis, sí, pero es difícil conseguir una reserva si no es con dos semanas de antelación… o si tienes un golpe de suerte y pillas la última que quedaba libre para el sábado. Mi caso.

35 pisos que el ascensor sube a una velocidad de vértigo, se te taponarán los oídos y pensarás ¡vaya porquería de ascensor hay en mi casa! (yo lo hice). Sales al exterior y contemplas Londres a tus pies , más o menos a 120 metros por debajo de ti.

Otra sugerencia más para cuando paséis por esta ciudad tan apabullante y tan inabarcable ¡Ah! y hay un estupendo bar. Si, además pilláis un día sin viento podréis salir a la terraza exterior, no fue mi caso.

Meeting in Cambridge

Como parte de las tareas que nos habíamos comprometido a hacer dentro de nuestro proyecto Erasmus + KA1 teníamos que llevar a cabo una reunión de todos los profesores que estuviésemos en nuestras respectivas movilidades. Cambridge era el lugar elegido al estar allí la mayor parte de los implicados. Así que, a las 14:00, Manuel Pérez y un servidor tomamos el tren en King’s Cross Station.

Y no pudo ser, lamento tener que comunicar que no fue desde el anden 9 y 3/4, fue desde el más prosaico nº 11. Un viaje de una hora en tren directo nos separaba de nuestros compañeros. Solícito, Toni nos aguardaba en la estación y poco después se nos incorporarían Nicanor, Pepa y la familia de Toni, Sonia, Lola y Malva.

Ha sido un largo paseo por los colleges, jardines y puentes de esta maravillosa ciudad universitaria. Nuestro meeting, como no podía ser de otra manera, ha concluido con una cena en el pub The Mitre, regada, como es de rigor, con pintas de cerveza IPAstout y pale ale ¡Salud!

Los barcos tienen cara: Greenwich I parte

Efectivamente, los barcos tienen o, mejor dicho, tenían cara. En pocos sitios se mantiene la costumbre ancestral de pintar ojos en la proa de los barcos, especialmente, en los de pesca. En el Mediterráneo oriental, en algunos puntos de nuestra geografía, en la costa de Portugal… Se va perdiendo esta costumbre.

Sin embargo, hubo otro tiempo en que los barcos tenían cara, e incluso cuerpo. Hubo un tiempo en que el naviero, el propietario del barco o incluso el Estado dueño de un barco de guerra quería que éste luciese en todo su esplendor, no sólo debía ser útil, también debía ser bello. Los buques, entonces, lucían lo que se llamaba un mascarón de proa en el llamado tajamar (¡qué me gusta un vocablo náutico!). A veces esa figura se correspondía con el nombre del buque, a veces era sólo una figura alegórica.

IMG_20170817_172630El clipper Cutty Sark, en Greenwich

Todo esto vien a cuento de mi visita de hoy, más accidentada de lo que es deseable y que me ha forzado a reducir el numero de actividades. Después de perderme en un transbordo entre la Northern Line y la DLR y tras pasarme (bastante de la estación a la que tenía que ir) acabé llegando (tardísimo) a Greenwich. sin tiempo para ver casi nada opté por centrarme sólo en el Cutty Sark (no confundir con el whisky, no me emborraché, por supuesto que no). Se trata de un clipper del siglo XIX, de aquellos que hacía la carrera del té hasta China y que navegó hasta comienzos del siglo XX.

La historia de este buque es larga y accidentada, como bien sabe cuaquier lector de Conrad, por ejemplo. No voy a lanzarme a hablar de barcos, no, respiren tranquilos. Les enlazo al artículo sobre el Cutty Sark en la Wikipedia y vamos apañados.

Sin emabrgo, lo que más me gustó y atrajo del museo es la colección de figuras de tajamar o mascarones de proa (figurehead) que tiene expuesta en la parte del dique. Interesantísima, una colección más completa que la de Pablo Neruda en su casa de Isla Negra pero que, a buen seguro, tiene menos encanto y poesía que la del poeta.

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Visita que se me ha hecho muy corta y que prometo retomar lo antes posible. Hay mucho que ver en este lugar declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO

 

Formas de visitar un museo: un ratito en el British

Visitar un museo puede ser (como casi todo en la vida) una experiencia altamente gratificante o la peor de las pesadillas. La visita de esta tarde no ha llegado a la cota de pesadilla pero sí a la de sueño inquietante cuando menos.

Conocía este museo de una visita con mi familia seis años atrás. En aquella ocasión hubo oportunidad de ver salas en completa soledad casi, recuerdo cómo mi hijo y yo pudimos ver los frisos del Partenón sin más compañía que la del vigilante de la sala. En cambio, otros objetos fetiche, como la Piedra Rosetta, eran casi imposible de ver debido a la aglomeración de gente delante de los mismos.

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¿Harry Potter o el British? Gana Rowling por goleada (doy fe, el libro era de Harry Potter)

 

Hoy he vuelto a visitarlo, por fin  pude entrar después de soportar una cola razonable. y, cosa curiosa, se invirtió la situación de la vez anterior. Inaguantable la sala de los frisos del Partenón y soportable, en parte, la Piedra Rosetta. Dediqué mi mayor atención, como casi siempre, al arte babilonio y asirio y después me dediqué a observar a la gente y a pensar en la forma en la que contemplamos lo expuesto en los museos.

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Aprendes a dibujar usando la obra de Fidias como modelo
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O bien le das la espalda a Fidias y sólo escuchas al guía (o te duermes, que también es una posibilidad)
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Meditas sobre el paso del tiempo, muy útil en un museo histórico
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Pasas de todo a tu alrededor y te concentras en la pantalla de la audioguía (sí, he dicho audioguía)

 

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“¿Dónde está la brujita?¿Dónde?”
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Hazme una foto con esto de fondo
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O aquí… Da igual lo que tengo a mi lado

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El que dice que lo va a encontrar pronto y tiene a sus acompañantes esperando

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Selfies everywhere

 

 

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Exploradores perdidos por las salas del arte amerindio

Sin embargo, no puedes irte de Londres sin visitar el British, pero eso sí, elige bien qué quieres ver. Este museo puede llegar a ser realmente inabarcable.

 

 

Tower of Great St Mary’s (Cambridge)

La iglesia de Great St Mary’s se convirtió en la primera sede de la universidad cuando los académicos llegaron de Oxford en 1209. En ella se impartirán clases, se concedían los títulos universitarios y se celebraban las festividades. Los 35 metros de altura de su torre ofrecen unas vistas privilegiadas de Cambridge.

Vista oeste.

Vista norte.