Voy a realizar una sola entrada correspondiente a estos dos días, porque en ambos el objetivo era el mismo. Realizar una salida a un paraje natural destacado y aprender a ayudar a los alumnos a capacitarlos en la interpretación de los mismos, subrayando especialmente la relación entre todas las especies del ecosistema y la relación íntima entre los factores bióticos y abióticos.
La primera salida la hicimos a el monte Marjan (por otra vertiente distinta a la que yo había visitado el domingo por mi cuenta) y Bene Beach. El entorno natural precioso. Las actividades realizadas interesantes pero no muy novedosas. Medidas de parámetros como el pH del agua a distintos niveles, temperatura del aire suelo y agua, cantidades de algunas sustancias químicas de interés en el agua de mar, cloruros, nitratos, etc. El instrumental usado muy básico, lo cuál es bueno porque al final se trata de hacer cosas que pudas reproducir con tus alumnos. En todo el grupo, el único que era profesor de física y química era yo, por lo que imagino que para los demás sí fue más enriquecedor desde el punto de vista de las actividades y el material usado. En cuanto a las técnicas de muestreo, igual que me resulto interesante, también tengo que decir que me quedé con dudas en cuando a la efectividad de lo que se proponía. En la pequeña discusión algo aprendimos, a pesar de que el inglés de la monitora (nos decía que tenía un A2 y que además no había doemido bien la noche anterior) no era demadiado bueno. Para ser justo habría que añadir que Vesna, así se llamaba la monitora, todo lo equilibró a base de entusiasmo y simpatía.


La segunda salida la hicimos dos días más tarde, esta vez al río Jadro. De nuevo con Vesna, que esta vez debío dormir mejor que la noche anterior porque se le veía un inglés algo más fluido. A pesar de que hizo mucho calor, las instalaciones que nos mostraron eran estupendas. Pensadas para el aprendizaje de grupos escolares y recien realizadas unas, y otras para la reintrodución de especies amenazadas por otras especies invasoras. Todo muy interesante. Además, las monitoras encargadas de las instalaciones nos dieron charlas bastante interesantes. Vesna insistió en que para entender las múltiples interacciones que se producian en un entorno natural, además de mirar, había que tocar e incluso probar. En fin, que nos vimos comiendo frutas del bosque e higos a media mañana, algo que a mí no me hizo especial gracia. Como eramos pocos y llevabamos unos días juntos con lo que empezaba a haber confianza, la situación se hizo propicia para que algunos empezacemos a salirnos un poco por la tangente y decir cosas que poco venían a cuento. Nos reimos, algo aprendimos y pasamos un buen rato. Si alguien que lea esto alguna vez va por Split, no sería mala idea hacer una excursión al río Jadro. El entorno natural es muy agradable y si se tiene la oportunidad de visitar las recien finalizadas instalaciones para la interpretación del entorno, podrá aprender y disfrutar al mismo tiempo.
