Crónicas completas de esta movilidad, reunidas en orden. Se conservan las publicaciones originales y sus comentarios.
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Jobshadowing en Roma. Día uno
Publicación original: 21/01/2020 · Feliciano Gámez Duarte · Leer original y comentarios
De nuevo en Roma. Los contactos hechos durante el curso Cultural Heritage and Storytelling han servido para que, poco más de un año después, esté llevando a cabo este Jobshadowing en el Liceo Statale Terenzio Mamiani.

Fundado en 1885, es uno de los institutos de enseñanza secundaria más antiguas de la capital de Italia.
Está situada en el Viale delle Milizie, límite con el distrito de Prati. Eres un edificio neobarroco de principios del siglo XX que también alberga el museo homónimo de física y ciencias naturales. Cuenta con una rica colección de instrumentos científicos y muestras biológicas de los primeros años del siglo pasado.
El Liceo es Clásico, Linguístico y también Científico. Yo estoy asisitiendo a las clases del profesor Fabio Prudenzi que imarte enseñanzas en el llamadao Liceo Clásico en las materias de Historia y Filosofía. En la primera jornada he podido comprobar el magnífico nivel que presentan los alumnos a cuyas clases he asistido, principalmente 3º y 4º (equivalentes a nuestro 4º de la ESO y 1º de bachillerato). Me sorprende el nivel de las preguntas que me plantean algunos de estos chicos, se interesan profundamente por la Historia y la actualidad españolas. De hecho hemos mantenido un breve debate en el comparábamos el sisteman de autonomías en Italia y en España de acuerdo a sus respectivas constituciones. en las clases hemos alternado el inglés como lengua vehiculara con el español y, por supuesto, con el italiano.
Ha sido, en líneas generales un día bastante intenso que comenzó cuando me encontré con Annarita Curci, la coordinadora de Erasmus en este centro y quien me ha ayudado más a conseguir sacar adelante este Jobshadowing. Finalmente, he podido conocer también a la directora del Liceo, Dottoressa Tiziana Salusti, muy empeñada en sacar adelante un coro en el Liceo y a quien ha encantado ver al Coro Juan Lara actuando en la Catedral de Cantebury. Bastante actividad para ser el primer día.
Por la tarde paseo por una Roma de cielos encapotados y conbajas temperaturas ycon muy pocos turistas en sus calles. Esta es la época ideal para venir de visita. Por cierto, sorprende ver vacías las escaleras en la Plaza de España. El ayuntamiento de Roma prohibió sentarse en ellas desde el pasado verano y, ciertamente, está dándolo todo para que la medida se cumpla. La imagen que acompaña este text de de ayer pocos minutosdespués de las seis de la tarde. Como puede apreciarse, había más vigilantes y policías que turistas en los escalones.
Mañana será otro día… y seguiremos informando
Jobshadowing en Roma. Día dos
Publicación original: 22/01/2020 · Feliciano Gámez Duarte · Leer original y comentarios
El Liceo Mamiani guarda todo el encanto de un edifico antiguo, en muchos aspectos me trae recuerdos del Instituto Columela de Cádiz, en el que estudié durante el Pleistoceno. Al igual que el Mamiani, mi antiguo instituto conserva una espléndida biblioteca y una increible colección de instrumental científico del siglo XIX.
Las deficiencias de un instituto (o un Liceo) de estas características por lo general son siempre de carácter estructural o de equipamiento (bueno, también sucede en los modernos, así que mejor dejarlo). En el Mamiani muchas aulas adolecen de falta de pizarra digital, por lo que es bastante ormal llevar a cabo un intenso peregrinaje por el edificio en busca de una ula con proyector que no esté siendo usado. No es extraño, por tanto, acabar dando clase en el aula magna.

El respeto del alumnado por sus profesores va más lejos del que estamos acostumbrados a ver en el Lara (que no es poco, ciertamente). Los chicos se mantienen en silencio practicamente durante toda la clase, eso hace que la hora que dura la misma sea mucho más productiva. No faltan, no obstante, las preguntas de los alumnos, y de un gran nivel, por cierto. Los grupos, por otra parte, no exceden de los 20 o 22 alumnos, situación esta que contribuye a crear un buen ambiente en la clase.
Prudenzi es un profeosr muy calmado, trnasmite un gran dominio de sus asignaturas (Filosofía e Historia, aquí la Geografía forma parte de otro negociado). Los alumnos intervienen con fracuencia sin que por ello se pieda el hilo de la lección, ya que el resto no molesta hablando en voz alta o haciendo ruidos. Esto no quiere decir que la clase esté muerta, que los alumnos sean muebles, nada más alejado de la realidad. Pongamos las cosas claras, el alumnado sabe para qué está allí y no pierde el tiempo en tonterías.

Atención al tamaño del vocabulario de Latín
Nadie pone objeciones a entregar su teléfono al comienzo de las clases, de hecho son los alumnos los encargados de recogerlos.

Los alumnos entregan y recogen los teléfonos
Como puede apreciarse en las dos fotos que anteceden a estas líneas, ni el peso de los libros ni el estado del mobiliario o de la clase son óbices para que los alumnos desarrollen todas sus capacidades, no quiero decir que sea bueno que los pupitres estén en mal estado, o que no haya suficientes pizarras digitales, no, no se trata de eso. Se trata de no excusar el bajo rendimiento por las deficiencias «mobiliarias».
En fin, este post se está alargando en exceso y no quiero entrar en las profundidades (abisales) del debate sobre la educación en España; dejémoslo para otro siglo. Sí quiero despedirme, en cambio, con un par de fotos sobre un mensaje que adorna una pared del Mamiani y que, aunque antiguo (mucho, de hecho, la escribió Horacio), nos recuerda la importancia de la educación.
Quinto Horacio Flaco, Carm. IV,4,33-36
(La educación eleva la fuerza ingeniosa del alma, y los buenos modales la fortalecen: donde ésta falta, la culpa echa a perder incluso a los bien nacidos…)
Seguiremos informando
Jobshadowing en Roma. Día tres
Publicación original: 23/01/2020 · Feliciano Gámez Duarte · Leer original y comentarios
Este período de observación no se ha limitado a estar presente en las clases, también se trata de conocer cómo funciona el sisttema educativo en Italia, sumergirse en su cultura y ver muy de cerca el funcionamiento de otras escuelas y, si es posible, exraer ideas que puedn ser aplicadas en nuestros centros de trabajo a la vuelta.
Hoy, mientras resolvía algunas de las cuestiones burocráticas relativas a mi estancia en el Liceo, he sufrido un shock. La razón, en la secretaría trabajan siete 7, a ver 6 SEIS personas más que en el Lara que es muy poco más pequeño que el Mamiani. ¡Ah! y para más inri, he contado hasta seis conserjes. A cambio, como dato a nuestro favor, no podéis ni haceros una idea de las colas de padres esperando ser atendidos por los diferentes profesores.
He constatado que Fabio Pudenzi, el profesor objeto de mi trabajo de observación, tiende a concentrar la enseñanza CLIL en un período del año y en unos temas más concreto, impartiendo el resto de la asignatura en italiano.

Este aula, es el llamado Laboratorio de Matemáticas y forma parte del Museo de Ciencias del Liceo Mamiani (la última fila no es recomendable para estar de pie si mides más de 1,70)
El sistema educativo italiano tiene una estructura bastante diferente al español, tanto es así que los estudiantes del último curso de la Enseñanza Secundaria acceden a la Universidad con 19 años, uno más que en España.

El Liceo, como podéis ver, se corresponde con los años que van desdde 3º de la ESO a 2º de Bachillerato y un año más. No diré que se amejor o peor, pero lo cierto es que los alumnos que están en el Liceo son conscientes de las exigencias que van a tener de cara al Examen de Stato (como nuestra selectividad, pero con el añadido de tener un examen oral también, algo que no estaría de más incorporarlo ya que encuentro pauperrimo el nivel de muchos [sí, he dicho MUCHOS] de nuestros en esta destreza, no ya en ingles, me refiero a nuestra lengua materna.
En fin, la mañana se fue hablando con profesores sobre estos asuntos y socializando con otros sobre otros aspectos no menos importantes, como posibles intercambios entre nuestros coros o, como no, recibir profesores del Mamiani en Jobshadowing los próximos años.
El día lo cerré haciendo la mayor caminata de todas las que he hecho desde que estoy aquí:

La mañana empezó con un paseo por el Borgo Pío, pegado al Vaticano, sin gente por las calles, observando la extraña mezcla que se produce entre las tiendas de recuerdos con escaparates llenos de camisetas de la Roma y otras cosas no menos tipicas tópicas (y fabricadas en China) y las tiendas de artículos religiosos con las casullas, las dalmáticas y los cálices expuestos (y, a lo mejor, también fabricados en China); mi día concluyó en el mismo lugar observando las luces de la Basílica de San Pedro, de nuevo vacía de turistas.

Seguiremos informando
Jobshadowing en Roma. Día cuatro
Publicación original: 24/01/2020 · Feliciano Gámez Duarte · Leer original y comentarios
«El día del poyaque« («Pues ya que estamos…»; para los que desconozcan esta genial expresión)
Hasta en un Jobshadowing puede saltar la posibilidad de que se dé un «poyaque»: «Poyaque estamos en Roma vamos a visitar el Vaticano», no, no es el caso. «Poyaque estamos en Roma vemos un partido de la Roma [del Lazio no, por favor, que son tirando a fascistas. No exagero]«, pues tampoco es el caso.
El objeto del «poyaque» ha sido un servidor. Resumiendo vendría a ser como sigue: «Te importaría dar una charla sobre la Guerra civil española… en inglés»
Bueno, la verdad es que estoy exagerando, ya venía preparado. Pero esa fue, più o meno, mi reacción cuando me lo plantearon unos días antes de venir. Algunos diréis, con razón, que soy profesor de Historia, qué menos que hablar sobre la guerra de España a unos chicos que parecen muy interesados en el asunto. Pues bien, con la Guerra Civil me pasa lo mismo que con los ascensores: me angustia un poquito, para mí este tema es como un ascensor de un edificio umbertino de los de Roma (incluyo fotos para una mejor descripción).



El ascensor y mi cara después de ver que cabemos justitos mi maleta, mi mochila y mis cien kilos de persona y que, «pofavó, pofavó» que no haga paradas bruscas, ni se atasque ni nada por el estilo. Bueno ¿queda claro? Eso es la Guerra civil para mí.
Pero estamos en Roma y nos están acogiendo muy amablemente, no podemos negarnos. como diría una diva (o divo) «nos debemos a nuestro público».
La primera en la frente: la presentación que había preparado no la había grabado en la memoria USB que llevaba. Escalofríos, tensión, miedo… ¡No! para eso había leído mucho… Pepe Gotera y Otilio: «¡A improvisar se ha dicho!»
Escapé bien, los alumnos me pidieron que hiciese la charla en español (doble alivio), lo malo: mañana repito.
Aparte este asunto, y ahora que tan de moda se está poniendo el asunto del Veto Parental quiero traer a colación algo que he observado con agrado en el Mamiani y que, probablemente, sería objeto de algunos voceros que se oponen a todo lo que tenga que ver con la memoria histórica. El Liceo ha bautizado con el nombre de algunos miembros de la Resistencia y partisanos los pasillos y espacios comunes del edificio.
Otros espacios recuerdan, como no podía ser menos, a las víctimas de la Masacre de las Fosas Ardeatinas.
Durante esta semana, hasta el 27 de enero se están celebrando toda clase de actos sobre la Memoria Histórica en este centro. En nuestro país, a nivel escolar, esta fecha pasa bastante desapercibida en nuestro calendario, oculta, por lo general con el llamado DENIP Día Escolar de la No Violencia y de la Paz. La memoria de las 335 personas asesinadas en las Fosas Ardeatinas y los judís italianos llevados a campos de concentración nazis pesa muchísimo aquói como para que no se conmemore.
El jobshadowing no se reduce a lo meramente académico. Como ya he dicho en otras entradas, las caminatas, las visitas, la inmersión en general en esta ciudad es una parte no menos importante de esta estancia. Por fin, después de infinidad de intentos en todos estos años, he logrado visitar Santo Stefano Rotondo, una curiosa iglesia paleocristiana, del siglo V y que, como se puede suponnerr por su nombre es de planta circular.

Tuve la fortuna de disfrutar de la iglesia en completa soledad, sin nadie más visitándola. Mi sorpresa fue mayúscula cuando descubrí que el altar, del siglo XV, obra de Bernardo Rossellino, está flanquedo por pinturas que recuerdan el martirio de San Primo y San Feliciano. En el ábside donde se encuentra este altar podemos apreciar un mosaico, también con dichos santos, del periodo 523-530.
La visita la llevé a cabo el passado miércoles, no obstante, la recupero ahora para presumir de iglesia en Roma. Bueno tampoco tanto, que me he enterado después que es la capilla de la nación húngara en Roma después de que la original suya fuese destruida en 1778 para edificar la sacristía de San Pedro del Vaticano. Tampoco está tan mal compartirla con San Esteban I rey de Hungría.
Socializar es un apartado importante en nuestras movilidades. Por eso tengo que agradecer muchísimo a Annarita Curci la invitación para cenar con su esposo Mario y su hijo Carlo. Fue una larga conversación sobre muchísimos temas.
En fin. Seguiremos informando.
Jobshadowing en Roma. Día cinco y último
Publicación original: 26/01/2020 · Feliciano Gámez Duarte · Leer original y comentarios
Entrada de cierre de una experiencia que me ha hecho pensar en muchos aspectos de la docencia CLIL (y no sólo CLIL). En esta ocasión he sido yo el que se ha situado al otro lado del espejo, en octubre de 2018 fui yo el objeto de la observación y ahora me he dedicado a observar y a anotar.
He visto donde están ellos y veo donde estamos nosotros, he visto nuestros defecto y también he visto nuestras virtudes, eso es lo que tiene vete desde fuera, eso es lo que resulta de mirarte en el espejo que te proporciona un sistema educativo diferente pero no completamente ajeno.

Empecemos por el horario. Como podéis ver en este cuadro las horas se reparten de manera diferente a como lo están en España. El alumnado que opta por el Liceo Clásico se orienta a las carreras de orientación más humanística o social, no obstante, como puede constatarse, no fatan asignaturas como la Física o las Matemáticas. En quinto, por otra parte, siguen teneindo los alumnos dos horas de ediucación física, algo de lo que carecen nuestros alumnos de 2º de bachillerato. La carga horaria de Latín o Griego también es mayor que en el caso de Andalucía (y del resto de España, supongo). No hay cambios en Historia, por ejemplo, pero la Historia del Arte es asignatura obligatoria durante tres cursos. Por cierto, la Religión también es obligatoria.
Se podrá observar que los alumnos del trienio tienen 31 horas, 27 los del bienio, sin embargo hay un detalle que no debemos dejar escapar: son seis días de clase a la semana, de lunes a sábado ¿Has dicho sábado? Sí, los sábados también. Tres o cuatro horas, sgún, pero nunca se acaba después de las doce. De lunes a viernes pueden ser cinco o seis horas diarias. Sin embargo, la educación secundaria en Italia dura un año más que en España, es decir, los alumnos acceden a la Universidad tras un Examen de Estado y ya con 19 años. No quiero dejar escapar un detalle muy importante: en el examen de Estado hay una prueba oral, el alumno ha de ser capaz de hacer una disertación, por dicha razón se potencia al máximo la expresión oral en las diferentes asignaturas, esto he podido comprobarlo en persona.
Los alumnos van al Liceo de Lunes a Sábado, pero los profesores, no obstante, trabajan sólo cinco días, pudiendo ser el día libre para cada uno (aparte del domingo) cualquiera que le toque de lunes a sábado.
Una escuela viva no sólo es la que tiene alumnos en su horario escolar, es una escuela viva aquella que es capaz de hacer que su latido vaya más allá de lo meramente académico. El Liceo tiene un intensa vida cultural complementaria y, también, extraescolar. Por ejemplo, como indiqué en una entrada anterior, el Mamiani ha empezado un proyecto de coro. Hay, no obstante, un «conjunto de actividades» complicado de definir: El Liceo Mamiani (como la gran mayoría de todos los de Roma) es «tomado» durante una semana (este curso, en realidad, en dos períodos de tres días cada uno y separados en dos trimestres) por los alumnos. Es la denominada «autogestión», el profesorado, el personal administrativo y de servicios, nadie, durante esos días puede trabajar en el instituto, los alumnos gestionan toda la activida en esos períodos en los que se celebran asambleas, conferencias, conciertos, exposiciones, una costumbre que hunde sus raíces en el mayo del 68 pero que data de uno o dos cursos atrás. No es una actividad apyada por todos los alumnos (ni tampoco por los profesores o la dirección del centro) pero que acaban sacándola adelante. La actividad parece tener más sombras que luces segúen he podido constatar a través de lo que me cuentan algunos profesores y según leo en alguna publicación digital como esta o esta otra.
No veo mal que de los alumnos partan ideas como organizar semanas culturales o montar debates serios en torno a los temas que mas puedan preocuparles, que sean ellos quienes sugieran los contenidos, con seriedad, con madurez; no me convence ya tanto la idea de la tomda de la escuela con resultados, más bien, muy dispares.
Bien, cinco días se pasan volando, apenas hay tiempo de ver nada. Quieres aprehenderlo todo y todo se te escapa. Tenía dos propuestas para disertar sobre la Guerra civil y, desafortunadamente, a pesar de las ganas de los alumnos, se quedó en sólo una. Por cierto, me sorprendió ver a más alumnos tomando notas que en cualquiera de mis clases normales en el Lara.
Volvería sin dudarlo a otro Jobshadowing en el Mamiani, con ello me reafirmo en lo positivo de la experiencia, una actividad que recomendaría atodos mis compañeros. Además, siempre te queda la posibilidad de pasear por una de mis ciudades favoritas, Roma:


















































