Del 6 al 12 de septiembre de 2025 viajé a Catania, Sicilia, para realizar un curso intensivo de italiano dentro del programa Erasmus+.
Durante una semana asistí a clases diarias y practiqué la expresión oral y escrita. El aprendizaje continuó fuera del aula: pude utilizar el idioma en situaciones cotidianas y compartir la experiencia con compañeros de distintas nacionalidades y con las profesoras que nos acompañaron.
Catania, con sus calles, plazas y arquitectura, fue también un espacio para descubrir el patrimonio de la isla. La música de Franco Battiato, mi cantante favorito, despertó mi interés por conocer esta parte de Sicilia y acompañó de algún modo el viaje.
Una excursión a Siracusa nos permitió conocer otro lugar de la isla. También hubo tiempo para disfrutar de la gastronomía siciliana y de sus sabores mediterráneos, entre ellos los cannoli y los arancini.
Esta experiencia Erasmus+ me recordó que aprender una lengua es también acercarse a otras culturas, compartir vivencias y descubrir lo que nos une como europeos. Vuelvo con más ganas de seguir aprendiendo, creando vínculos y contribuyendo a una Europa abierta y diversa.